viernes, 2 de octubre de 2015

DE REPENTE

DE REPENTE 

A Toñi le encantaba el sonido del mar, el replicar de las campanas en la iglesia y el bullicio de la gente cuando iba con su madre a comprar al mercado cada mañana, le encantaba y aunque ya era independiente y tenia su propio trabajo y casa, le gustaba cuando podía acompañar a esta al mercado, juntas disfrutaban comprando. 
Un día se levanto de la cama y como cada mañana se puso su chandal y se fue a dar un paseo por la playa, lo hacía ya fuera invierno o verano, aunque en verano su estancia en la playa la alargaba un poco más porque aprovechaba para pegarse un baño y tomar temprano los rayos del sol, que sabia que quemaban menos y había también menos gente en la playa, era una gozada disfrutar a primera hora de la mañana. 
Aquella mañana,como decía, se disponía a emprender su paseo por la playa, pero de repente se dio cuenta de que no percibía el sonido de las olas como todos los días, algo sabia que le ocurría, y pensó para sí que seguramente se trataba de un simple tapón de cerumen en el oído. 
Cuando llego a casa, lo primero que se dispuso a hacer, fue llamar al otorrino y le dio cita para el día siguiente a primera hora de la mañana, tendría que postergar su paseo matutino pero era mas importante su oído sin duda, que su paseo. 
Quedo con su mejor amiga un poco después pero por no preocuparla, no le comento nada, tenía bastante con estar preocupada ella y no quería alarmar a nadie más ni siquiera a su madre a quien también visito esa misma tarde. 
A la mañana siguiente, estaba mucho antes de la cita con su otorrino en la consulta, estaba preocupada y aunque casi estaba convencida de que se trataba de un simple tapón, pensó que lo mejor era estar allí cuanto antes, a pesar de tener que esperar. 
El otorrino la atendió media hora mas tarde, y cuando la vio, le dijo que no tenia tapón, que le iba a hacer una audiometría y que le mandaría otras pruebas para ver el porque de aquella repentina perdida auditiva. 
La audiometría confirmo que de un oído no tenia audición alguna y del otro tenia un cincuenta por ciento, pero que no obstante, le mandaría una medicación y unas pruebas, y así fue, esta le pregunto una y otra vez que si el oído perdido lo iba a recuperar y él otorrino le dijo que era imposible que recuperara aquella perdida, y que no sabia a que se podía deber.
Se sometió a toda clase de pruebas y hasta un análisis de sangre, cosa que le daba pavor ya que ella y las agujas como que no se llevaban muy bien, el dolor y ella eran completamente incompatibles. 
Dos semanas después volvió a visitar al otorrino con sus pruebas y le confirmo que posiblemente fuera de nacimiento y que había tenido facilidad para adaptarse a la situación inexplicablemente. 
Salio sorprendida y un poco entristecida, no sabia como adaptarse a aquella nueva situación, pero su otorrino le dijo que no se preocupara que afortunadamente hoy día hay muchos adelantos en cuestión de audifonos que le harían la vida mas fácil a pesar de su perdida auditiva, y aunque siempre se había adaptado bien a todo tipo de situaciones, no sabia como lo iba a llevar. 
Toñi se adapto bien a sus audifonos y gracias a ellos, pudo llevar una vida completamente normal y disfrutar de los sonidos que siempre le alegraban sus días y su vida. 
TERESA 
OCTUBRE DEL 2015




3 comentarios:

  1. ¡¡Está muy chulo!! Me gusta sobre todo el principio. Luego en un mail te digo algunas cosillas que puedes mejorar, si quieres. Me alegro mucho que hayas vuelto a retomar la afición

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  2. Gracias preciosa y si me ha gustado pero acuérdate de la recomendación. besos

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    1. Tranquila bonica si me acuerdo. de nada a ti siempre. besos

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