domingo, 4 de octubre de 2015

EN AQUELLA OSCURA CALLE


EN AQUELLA OSCURA CALLE

En la ciudad de Sevilla había una calle que por lo que fuera, falta de presupuesto municipal, dejadez o simplemente ahorro energético,que manía, no se encendía nunca, y desde luego era una calle donde vivía gente, de modo que para llegar a sus casas, tenían siempre que ir acompañados o provistos de unas linternas o con los faros del vehículo encendidos , porque daba mucho miedo adentrarse en aquella calle.
Una noche cuando María y Juan volvían del cine a casa, en aquella oscura calle oyeron voces, y precisamente no eran voces en un tono amigable no si no todo lo contrario. Al oír aquella aireada discusión entre lo que parecía dos personas, no quisieron encender los faros del coche y pensaron que lo mejor era quedarse dentro del mismo y no moverse. Estaban siendo testigos de una discusión que por lo que pudieron apreciar no eran dos personas no, si no tres, dos hombres y una mujer. Estuvieron a punto de llamar a la policía pero decidieron esperar un poco a ver como transcurrián los acontecimientos.
De repente la mujer intento huir, lo dedujeron por su taconeo al andar, pero de repente ceso el ruido de los mismos, y volvió el silencio. Sinceramente sabían que aquella mujer estaba en peligro pero no se decidían que hacer, si bajar del coche y hacerse los valientes y ayudar o llamar a la policía. Al cabo de una media hora mas o menos, o quizás más porque se les hizo muy largo, vieron como un coche encendía los faros y salia precipitadamente de aquella calle, y ellos decidieron rápidamente, echarse a un lado para lógicamente no ser vistos.
Cuando el coche se hubo alejado lo suficiente, encendieron los faros y se adentraron en la calle, sin saber desde luego que es lo que se iban a encontrar y sin saber si aquella mujer que había discutido con aquellos dos hombres permanecía en la misma.
Pero no, tanto los hombres como la mujer no estaban, habían desaparecido, no sabían exactamente que es lo que había ocurrido pero no había ni rastro de nadie ni de lo que allí había podido ocurrir.
Paso el tiempo y Juan y maria no recordaban ya lo que habían oído aquella noche en aquella calle, eso si por los comentarios vecinales no eran los únicos que habían oído la aireada discusión entre aquellos dos misteriosos hombres y aquella mujer. La gente pensaba de todo que era un tema de drogas, otro que si eran dos hombres que querrían sexo con la mujer, en fin habían toda clase de versiones a lo que aquella noche podía haber ocurrido en aquella calle.
Al cabo del tiempo, unos matrimonios que volvían a casa andando, se adentraron en la calle pero estaba vez, no tuvieron precaución y lo hicieron como lo hacían siempre con sus linternas, cual fue su sorpresa que se encontraron a dos hombres y una mujer siendo violada en aquel instante, la escena tan dantesca y dramática les dejo absolutamente paralizados, no sabían que hacer. De repente, no sabían como aquellos hombres dejaron lo que estaban haciendo y se dirigieron a ellos, y sin mediar palabra y con navaja en mano, les pidieron todo lo que llevaran encima, y les obligaron a desnudarse y quedarse quietos hasta que se marcharan de allí, la mujer seguía inmóvil en el asfalto sin fuerza alguna para moverse. Una vez habían conseguido que los dos matrimonios les hubieran dado todo lo que llevaban encima incluida la ropa, cogieron a la mujer y salieron pitando con aquel coche, que desde luego por lo que pudieron apreciar era un deportivo.
Desde luego no se quedaron quietos, dieron un grito de socorro, e inmediatamente salio el resto de vecinos como es lógico, y por supuesto llamaron inmediatamente a la policía para denunciar los hechos.
No paso mucho tiempo para que el consistorio de la ciudad acondicionara aquella calle   con una buena iluminación, pero estaba claro que siempre tiene que ocurrir algo grave para que todo vuelva a la normalidad.
Desde luego los violadores y ladrones que cometieron aquella barbaridad aquella noche, después de una larga y laboriosa investigación por parte de la policía criminal fueron detenidos, se trataba de dos rusos que llevaban tiempo siendo buscado por diversos atracos y fechorías, y de la mujer ni rastro jamas se supo, eso si, la policía siempre sospecho que formaba parte de todo aquel plan o sea se puro teatro, todo estaba bien preparado y organizado.
TERESA
OCTUBRE 2015







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