MI
MADRE
Es curioso pero la anterior entrada fue a raíz de la
muerte de nuestra buena amiga Chari y hoy dos meses después, porque es prácticamente
lo que se han llevado las dos. Dos perdidas en dos meses no es fácil y dos
personas muy importantes en mi vida, mi madre, porque una madre es lo mas
importante del mundo y cuando encuentras una buena amiga pues no es fácil, pero
ahí vamos intentado asumir las dos, aunque esta claro que la de mi madre era lo
que se esperaba desde hacía ya casi tres años, y aunque crees que lo tienes
asumido pues te engañas y es que no, te das cuenta de que no, y viendo cada día
como su deterioro es cada vez mas evidente, ahí es cuando te das cuenta de que
no, que no lo había asumido.
Mi madre era una madre maravillosa, os podría contar
tantas cosas, se le daba muy bien la cocina, si hubiera montado un restaurante
hubiera tenido éxito seguro.
Mi madre tenia facilidad para los idiomas, en seis
meses y ella sola con 20 años que es la edad que salió de su pueblo, Melilla, aprendió
valenciano, era increíble y el inglés exactamente lo mismo y el francés y sin academia,
autodidacta.
Mi madre era muy madre, se le levantaba todos los días
a las siete de la mañana para coger su seiscientos y subirnos al colegio, no
solo a mí y a mi hermana si no a seis u ocho niños más, ¿y como íbamos? Oye pues
el coche subía la cuesta al colegio ya lo creo que la subía.
También los veranos cogía el coche y nos llevaba a la
playa de San juan porque la que había en el centro de la ciudad no le gustaba y
mas cuando una mañana vio como unos moros se bañaban sin quitarse la ropa después
de haber dormido toda la noche en la arena, todavía la estoy viendo decirles de
todo, siendo prudente pero lo que salió de su boca, madre mía.
A mi madre no le costaba nada montar una fiesta, se lo
veía hecho, y trabajaba como la que más, le encantaba llevar a amigos a casa y
cocinar, le encantaba.
Mi madre era de las que, aunque tuviera 40 de fiebre
te la veías organizando una matanza del cerdo o una cena de Nochebuena, así era
ella.
También muy moderna para correr los años 60, fue ella
la que en cierto modo se le declaro a mi padre en el Casino militar de Melilla,
allí que se fue ni corta ni perezosa con otra amiga y al grupo de jóvenes militares
que habían jugado también a las cartas en otra mesa, les reto a que no eran
valientes a irse a la mesa de las chicas, y le faltó tiempo a mi padre y sus amigos
jeje, así empezó el noviazgo de mis padres, era total. O abordar como una loca
a Rod Hackson jeje, eso fue alucinante, mi madre era así.
Ha viajado con y sin mi padre, ha disfrutado de la
vida, y ese es el gran consuelo que me queda y aún estando enferma con su bastón
no ha renunciado a disfrutar de nosotros y de sus amigas y salir a comer, ha
sido una campeona.
Pero ella ya hace quince días, dijo que no podía más,
que estaba cansada y harta y que se acabó, pero el mismo día de su
fallecimiento tuvo lo que se llama la mejoría de la muerte y se tomó un vaso de
Horchata con un farton, y no llego por desgracia ni a la medianoche de ese día
y ya estaban los médicos hablando de sedarla, en fin, al final a descansado y nosotros
también porque eso no era vida para ella y para nosotros tampoco.
Se ha podido ir tranquila y en paz y se ha despedido
toda su familia, sus amigos y se han hecho las cosas como así lo ha querido
ella. Estoy segura que allá en el cielo, ahora seguirá disfrutando del gran amor
de su vida, que ha sido mi padre, nuestra pena, que no le hayamos podido
celebrar los 80 que los hubiera cumplido el próximo mes de mayo, pero ha descansado
y eso nos consuela.
Gracias a todos por vuestros mensajes de WhatsApp y
por Facebook, y sobre todo gracias Josep por muchas veces decirme lo que iba a
suceder, y, aun así, a mi me ha costado mucho asumirlo.
Ahora viene mi cumpleaños y no se como lo voy a pasar sin su felicitación. Ya es duro no recibir sus buenos días y buenas noches, pero me iré acostumbrando como todo poco a poco.
TERESA
MARZO 2025
Desde luego, aunque se trate de una muerte anunciada, a uno le queda siempre un poso de esperanza. Y aun sabiendo que la muerte de un ser querido, especialmente tan cercano como la de un padre o una madre, era esperable a corto o medio plazo, ello no le resta ni un àpice de dolor y de un gran sentimieto de pérdida. A mi me pasó igual con mi madre, que falleció también de un cáncer que había superado en la primera ocasión que se le manifestó, pero que recayó después de 11 años, cuando el cuadro médico que la trató ya la daba por curada.
ResponderEliminarAhora te ocurrirá como a todos los que hemos pasado por ese trance: cada festividad será motivo para recordarla y echarla de menos.
Muchos ánimos, Tere.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias Josep
EliminarSi, la verdad es que a mi madre le paso algo parecido a la tuya, el cáncer habían conseguido pararlo, pero eso le ha durado un año, hace quince días volvió con la intensidad suficiente para llegar a su fin, y el consuelo que te queda es que ha dejado de sufrir y nosotros por consiguiente también y se la echa mucho de menos pero es lo mejor en estos casos, lleve mucho peor la muerte de mi padre por inesperada pero la verdad duele mucho ver como una madre que ha sido una vividora total se apaga poco a poco como una vela, pero si como tu bien dices ahora cada momento importante en mi vida, cumpleaños, que será el primero el próximo 8 de Abril la voy a echar de menos, lo que me duele es despertarme y acostarme todos los días sin sus buenos días y buenas noches, era una costumbre que tenia y son momentos que duelen y se la echan tremendamente de menos pero también me acostumbraré todo es cuestión de tiempo, esto es un proceso y hay que pasarlo.
Un fuerte abrazo.
Es muy duro perder a una madre. La mía fue muy de repente; la tuya, tras una enfermedad de tres años. Sea como sea, sorprende ver, cuando llega el momento, que nunca se ha asumido lo suficiente. Es cierto que hay un cierto alivio por el fin de su sufrimiento y el nuestro, pero el vacío que dejan no se llena con nada. Una se acostumbra a la ausencia, pero no se cura de ella.
ResponderEliminarUn beso muy fuerte, amiga.
Uno se acostumbra a la ausencia pero no se cura de ella, es una frase que lo dice todo de como es esto de perder a alguien tan importante como es una madre, y lo que mas duele es que se va toda tu vida, toda, desde los momentos de nuestra infancia hasta los momentos vividos con ella desde la madurez, pero la vida es así, y hemos con paciencia y el tiempo, he de acostumbrarme.
EliminarLo malo Rosa es que en dos meses casi justos, he perdido a chari y a mi madre y son dos perdidas lo suficientemente importantes en muy poco tiempo, pero bueno ya estoy en el proceso junto a mi médico de cabecera que me va a ayudar a llevar esto un poco mejor, tengo que hacerme unos análisis de sangre y a partir de ahí determinaremos que hacer, pero ya estoy en buenas manos, porque a veces me siento muy saturada, mucho, entre la enfermedad de mi madre, por medio mi marido que le dio un infarto y varios ingresos hospitalarios por medio y encima la muerte de chari, a veces pienso que no puedo más por eso ha sido pedir ayuda. Ya te contaré que me dice el día 14 el médico de cabecera.
Un beso muy fuerte Rosa.