Buenos días, ya casi se acaba este mes de junio, que
siempre me ha gustado, porque en este mes ha habido siempre varios motivos para
alegrarme, pero dos muy importantes, las fiestas grandes de mi ciudad y el
cumple años de mi padre, que mañana hubiera cumplido 86 años, y madre mía diez
años que no está, como pasa el tiempo, volando.
Estoy muy feliz en esta casa, pero sobre todo cuando
llega la tarde, y desde mi balcón puedo divisar el vuelo de los Vencejos y
estos días no dejo de pensar en la pobre de Chari, lo que hubiera disfrutado viéndolos
aquí conmigo, ella tan amante de los animales. Es una maravilla viéndolos todas
las tardes, y además jeje, tengo un nido en el toldo, y verlos entrar al nido
os aseguro que impresiona. El otro día, me fui a levantar después de estar un
ratito a la fresca y disfrutando de su vuelo, y casi me topo con uno de ellos
al entrar al nido y casi uno me roza, son impresionantes.
Me he aficionado a hacerles fotos y algunas de las que
he podido capturar, son muy bonitas e impresionantes, tanto que estoy pensando
en alguna de ellas enmarcarlas y ponerlas en un marco en casa, porque no es
fácil que haya luna llena, y poder verlos revolotear a su alrededor y eso lo conseguí
el sábado. Esos momentos, por la tarde en mi balcón, son lo mejor del día para mí.
Estoy muy feliz en este piso, sobre todo ahora con el buen tiempo.
Y como anécdota contaros que nos encontramos dentro de
casa un polluelo de vencejo, y por lo que nos dijeron en la protectora de
animales, que lo llevamos el miércoles pasado, es muy común que caigan del
nido por el calor y por eso apareció en casa, no estaba herido afortunadamente,
y allí le dejamos para que lo alimentaran y luego le ayudaran a remontar el
vuelo, cual fue nuestra sorpresa que había un montón de ellos, por lo visto no habíamos
sido los únicos en tener ese problema.
Aquí os comparto las fotos:

























