lunes, 11 de mayo de 2026

Y PARECE AYER

 

Y si parece ayer, parece ayer cuando mi hermana después de no se cuantos intentos de llamarme al teléfono, me comunicaba que habías fallecido y allí me quede con lagrimas en mi rostro e incrédula pensando cómo era posible que mamá horas antes me había dicho que te iban a dar una sesión de diálisis y si todo iba bien, en un par de días y de madrugada partiste. Todavía a día de hoy, muchas veces me pongo a pensarlo y no me lo creo todavía. Aquella tarde, dos tardes antes, te di aquel beso diciéndote adiós, no podía imaginar que sería el último beso que te daría, y que el aquel “adiós, hasta luego, en nada vuelves a casa y te pones bueno” nunca jamás ocurriría.

En diez años, parece increíble, os he perdido a los dos, todavía me sorprendo como en el transcurso de un corto periodo corto o largo de tiempo, según se miré, puede cambiar la vida, a los dos, y todavía me explico ¿Cómo me ha podido cambiar la vida, de esa manera? Y es que la vida me ha demostrado que en un segundo puede cambiarte todo, absolutamente todo.

Han pasado muchas cosas desde entonces papá, muchas, algunas que  ni yo misma me podía imaginar y creo que tú tampoco, demasiadas, y muchas de ellas buenas y otras no tanto, pero aquí seguimos recordándote cuando se cumplen diez años, y no hay un solo, absolutamente día que no me acuerde de ti.
Hoy mas que nunca me quedo con una frase que repetías infinidad de veces, bueno hay tantas, pero sobre todo hay una que mas que nunca me llena por muchas cosas que han pasado y que razón tenias “EN ESTA VIDA HAY QUE SER HUMILDE” y que razón tenias papá. Hoy soy mas consciente de lo sabio eras y de en cuantas cosas llevabas razón.

Te echo de menos, y daría un segundo de mi vida, para decirte te quiero, mil veces, y que solo puedo agradecerte lo que siempre te preocupaste de tu familia, pero especialmente de mí, aunque eso hoy no haya servido para mucho y tú y yo, solo tú y yo sabemos el porqué, pero entre tú y yo se queda.

Gracias por amar la música, por disfrutar como disfrutaste de la pesca, de los viajes, el último te llevo a la ilusión de tu vida, conocer Grecia y es el consuelo que luego de tu partida me quedo. De la gastronomía y al fin de al cabo de la vida. Gracias por ser mi padre hoy y siempre, y aunque pasen los años te voy a recordar siempre. Te quiero y allá donde estés espero que un sitio en el que te merecías con creces, seas feliz, y solo una cosa te pido desde donde allá donde quieras que estés, que me cuides como siempre lo has hecho.

DIEZ AÑOS Y NUNCA TE VOY A OLVIDAR. SIEMPRE ESTARÁS EN MI CORAZÓN.

TERESA

MAYO 2026

 


7 comentarios:

  1. Me has removido muchas cosas, Tere. Ocho años va a hacer en breve que murió el mío y, ciertamente, no hay un día que no tenga un pensamiento para él. Por desgracia se quedó sin cumplir el viaje de su vida: Egipto. Se van. Es ley de vida, pero qué leyes más duras de asumir.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento haberte removido cosas Rosa, de veras que lo siento.
      Es una gran pena pero es ley de vida, pero como tú bien dices son leyes duras de asumir, y quizás si me pongo a comparar los fallecimientos de mis padres, no sé cual ha sido mas dura de asumir, si la de padre tan repentinamente y o la de mi madre que se fue apagando como una vela y fueron quince largos días muy duros hasta que falleció. Nunca, yo creo que nunca llegamos a asumir del todo que se han ido, con lo que eso conlleva, pero aunque sea duro, hemos de seguir porque así estoy convencida, así lo querrían ellos, y es que además por muchos motivos no queda otra que tirar hacia adelante. Pero olvidarnos nunca, de ellos jamás.
      Un beso y muchísimo ánimo Rosa.

      Eliminar
    2. No te preocupes. Son cosas que una lleva consigo y se remueven cada día con pequeños detalles. Se remueven, pero eso aviva el recuerdo.
      Otro beso.

      Eliminar
  2. La pérdida de nuestros padres siempre perdurará en nuestra memoria y muchas veces, si el desenlace fue inesperado o muy rápido, lamentamos no habernos podido despedir de ellos como hubiéramos querido. La muerte de mi madre estaba anunciada, pues padecía un cáncer bastante extendido, pero aun así el desenlace final no lo esperábamos de lo rápido que fue. Y la de mi padre fue más inesperada todavía. Tenía 99 años y estaba en una residencia y mis hermanas y yo íbamos a verle casi todos los día (nos íbamos turnando). Pues el último día que le vi con vida, acababa de dejarlo sentado a la mesa a la hora de comer y al cabo de una hora nos llamaron diciendo que se había fallecido por asfixia al haberse atragantado.
    En fin, todos tenemos nuestros difuntos a los que, por muchos años que pasen, les echamos y echaremos de menos. Así que comprendo muy bien lo que sientes y comentas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad la forma en que perdiste a tus padres, es muy dolorosa y lo siento enormemente Josep. La de tu madre la entiendo perfectamente porque la mía tuvo parado el maldito cáncer durante tres años y en quince días se la llevo, pero lo tú padre, madre mía.
      Se les echa de menos y se les recuerda mucho y ya pueden pasar años, que así es, pero como bien dicen a quien se recuerda nunca se deja de amar y es muy cierto.
      Un abrazo.

      Eliminar
  3. Nunca se les olvida cuando dejaron tanto, nosotros les perduramos y nuestros hijos a nosotros, así es la vida, la única manera de hacerla eterna. Recordarlos nos hace tenerlos cerca cuando los necesitamos.
    Un abrazo. Tere.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Francisco, la vida es eterna cuando se recuerda a alguien que has querido mucho, y lo llevas en tu corazón y en tu memoría por siempre .
      Y es cierto que cuando mas los necesitamos, recordandolos es como si estuvieran cerca, es muy cierto.
      Un abrazo.

      Eliminar